Cosmovisión Mapuche como fundamento espiritual, identitario y político, y Ley Antiterrorista*

Cosmovisión Mapuche

Hola a todos. Me llamo Andrés González, soy antropólogo. Pertenezco actualmente a un colectivo que se llama Reke che que se dedica a recuperar y difundir la lengua mapuche y su cultura. Así que hacemos talleres de mapudungun aquí en Peñalolén, en Lo Hermida, y también aquí cerca, en Macul, en un colegio.

Yo les voy a hablar un poco sobre la cosmovisión mapuche y después vamos a ver cómo lo enlazamos para discutir de manera más general, a propósito de esta noche de exterminio que menciona la poeta Graciela Huinao. Sabemos que desde la “Pacificación de La Araucanía” vivimos en un contexto colonial, de dominación. Ese es un hecho histórico más que demostrado y que este último tiempo ha cobrado más visibilidad, más fuerza. Porque antiguamente no era tan fácil, la gente dejó de saber, por así decir, quién era. Entonces esta identidad mapuche ha ido cobrando fuerza en los últimos años, a partir de los años ’80, ’90. Y esto tiene mucha relación, entre otros, con el concepto de cosmovisión, justamente. Que marca un punto de inflexión en cómo se ha contextualizado todo el tema mapuche, desde la academia en un principio, desde los discursos más intelectuales; y luego ese discurso permea a la sociedad en su conjunto. Entonces, yo imagino que todos los aquí presente han escuchado hablar de cosmovisión mapuche, porque a uno se lo enseñan en el colegio. Partamos por ahí. Temática indígena, digamos, se habla de los pueblos originarios y la cosmovisión, cierto. Entonces, este es un concepto que va enlazado, por así decir, a la sociedad indígena y, sobre todo, a la sociedad mapuche. La cosmovisión mapuche es la que tiene más fuerza, a pesar de que se ha hablado de cosmovisión aymara, de la cosmovisión kaweskar, pero no tiene la misma potencia. Por eso hago esta introducción para explicarles que esto tiene mucho que ver con la situación histórica del pueblo mapuche cuando aparece este concepto, porque lo primero que hay que tener en mente es que aparece en un momento determinado de la historia, no siempre se habló de cosmovisión. De hecho, uno puede hacer un ejercicio muy simple que es preguntarle a algún chachay o alguna papay muy viejita: ¿usted sabe qué es cosmovisión? No va a tener idea, porque no es una palabra ni en mapudüngun ni es una palabra tradicional. Es una palabra nueva.

Quiero partir con algo que tiene en común esto de la Ley Antiterrorista y la cosmovisión mapuche, y es que ambas son palabras externas. Son palabras en español. Son palabras que emergen o nacen en la sociedad occidental, en la sociedad chilena. Y hablan del pueblo mapuche, porque la Ley Antiterrorista, también ha estado muy vinculada a persecuciones al pueblo mapuche, no se ha aplicado tanto en otras situaciones. Está muy enlazada al devenir del pueblo mapuche. Y van asociadas con la integración, con la asimilación. Pero se podrían leer en clave totalmente antagónica, porque la cosmovisión abre la puerta para un tratamiento más respetuoso de la cultura, abre un espacio donde uno empieza a visualizar la cultura con más interés, como algo más complejo de lo que se hablaba en un principio. Por el contrario, la Ley Antiterrorista es derechamente persecución. Esa yo diría que es antítesis de todos los otros términos. Si bien ambos conceptos o palabras al ser impuestos desde fuera, ambos sirven a la integración, algo sirven a la asimilación y, en cierta manera, a la anulación de la diferencia cultural, a la anulación de estos rasgos propiamente mapuche y se empiezan a codificar desde afuera. Entonces también es un dato que conviene tener en mente con el concepto de cosmovisión. Como les digo, este concepto nace en un momento determinado de la historia, que es el año ’72, desde ese año se comienza a hablar de cosmovisión mapuche, antes no. Porque está asociado a la publicación de un artículo que se llama cosmovisión mapuche, justamente, que fue escrito por una antropóloga que se llamó María Ester Grebe, no sé si alguna vez han oído hablar de ella. Pero ella también escribió sobre el kultrun, escribió sobre distintos temas muy interesantes. La señora falleció el 2012. Y, en fin, su trabajo ha permanecido un poco en silencio, pero el concepto de cosmovisión, no. El concepto de cosmovisión caló hondo en la sociedad. Entonces, esto se publica en una revista, en los Cuadernos de la Realidad Nacional, junto con otros ayudantes que tenía ella en ese momento**. Y luego se comienza a enseñar, como les señalé en un principio, en los colegios, por ejemplo, y pasa a ser una referencia obligada al hablar de lo mapuche, hablar de cosmovisión.

Entonces, lo primero que nos gustaría saber es qué es la cosmovisión, qué es lo que escribe esta antropóloga, a qué se refería con este concepto, porque eso deberíamos entenderlo bien. El concepto de cosmovisión es muy amplio en su uso, puede servir prácticamente como un sinónimo de cultura, puede, en el fondo, englobar demasiadas cosas, pero cuando está diseñado, digamos, en un principio en esta investigación antropológica de la que les hablo es bien preciso a que se está refiriendo. Y, claro, se hace la traducción literal como visión de mundo, eso sería como decir que existe una cosmovisión mapuche, es decir, que hay una visión de mundo determinada y que es diferente de la occidental. Y esa vendría a ser la traducción más rápida, digamos. Pero tampoco es muy exacta, se fijan. Y eso es lo que abre la puerta para estar hablando de cualquier tema, podemos meter temas de política, economía, subsumirlos bajo una relación diferencial con el mundo.

En el último tiempo el concepto mismo ha hecho aparecer una retórica astronómica, llamémosle, una referencia a las estrellas, como que cosmovisión habla del universo finalmente y sobre el todo. Estamos pensando el mundo, de cómo se ve el mundo aquí también tiene un alcance diferente.Entonces, hay dos ejes donde uno lo podría leer. Este eje vertical, de cómo conecta con los otros mundos, cierto, con el cielo, etc. Y uno que sería horizontal, que es a nivel más inmediato, digamos, de la relación entre personas. Y por eso se enlaza con estas ideas como sociedad, ideología, etc. Y etimológicamente también es interesante saber qué es cosmovisión, ya que como se puede intuir viene del griego cosmos, que no significa universo como lo usamos hoy, significa orden. Y el tema de visión, que más que ser que uno ve con los ojos, viene de un concepto de la filosofía alemana, que significa intuición, más que visión. Entonces, es una manera de cómo se percibe el orden de la realidad, que es mucho más potente y tiene mucho sentido con respecto a nociones sobre las que no existe una traducción literal en mapudungun como para poder explicar qué podría ser cosmovisión, pero podríamos decir el ad mapu, cierto, o el ad mongen o quizás el kimün, el de pensamiento (rakiduam). Entonces, tiene mucho que ver con lo que está denotando cosmovisión mapuche, porque dentro de la espiritualidad o dentro de la cultura mapuche, hay una cosa muy de intuición, hay una cosa mucho de percepción del mundo, de captar las propiedades cualitativas de las cosas y de construir conocimiento a partir de ahí. Entonces, eso puede explicar por qué también el concepto caló tan hondo, porque fue preciso. Fue como ocupar un término que se condice muy bien con lo que está tratando de denotar, por así decir, una fórmula muy exitosa.

Y por eso se mantiene vigente, digamos, muy popular. Tiene alcances muy grandes. Como les digo, puede servir para hablar de muchas cosas y sobre eso pretendo hacer algunos comentarios hacia el final, sobre qué ejes políticos se pueden desprender de esta definición. Pero, como les digo, esto de intuir que hay un orden en la realidad, es muy interesante. Ustedes saben que dentro de las formas de conocimiento del pueblo mapuche hay algunas que tienen que ver directamente con eso. Por ejemplo, los pewma, que son los sueños como se suele traducir, pero más literal sería una visión. Entonces, qué forma de conocimiento es esa en que uno capta de alguna forma intuitiva la experiencia, cierto, y que conduce a partir de allí su diario vivir. Por ahí va la asociación de lo que es cosmovisión con lo que es derechamente cultura.

Pero, como les decía, en su origen, independiente de este rodeo etimológico que uno puede hacer, de qué es lo que está queriendo denotar, el artículo de 1972 que yo les hablo es muy preciso en las categorías que definen lo qué es la cosmovisión (mapuche). Entonces dice que por lo menos hay cinco entradas, y tiene que ver con, como les decía, que hay un eje vertical, hay un eje horizontal. Entonces, vendría a ser la concepción vertical del cosmos, como está escrito allí; la concepción horizontal del cosmos; la concepción colorista del cosmos, que le llama; y los últimos dos se pueden subsumir dentro de los otros, que vienen a ser la materialidad y las nociones de espacio y tiempo. Pero esto de la concepción colorista es bien interesante, porque uno de los ejes determinantes que encontró esta antropóloga fue que los colores no son lo mismo, hay colores preferentes, por ejemplo, el uso del azul en las ceremonias es muy notorio, las banderas, ciertos tonos de azules también. Entonces no es lo mismo que nosotros podríamos decir como los colores. Nosotros, por ejemplo, tenemos un uso más donde no está esta connotación trascendental que sí tiene dentro de la sociedad mapuche. Entonces parte esencial de lo que era esa cosmovisión iba dirigida a lo que eran los colores. Ahora, respecto de este eje vertical y este eje horizontal, tiene que ver con la orientación ética del espacio, lo que se le llama el meli witran mapu, que vendrían a ser como los puntos cardinales, pero que no son exactamente eso. Y preferencia por ciertos puntos específicos, que son justamente el sur y el este, en las coordenadas occidentales, que tendrían connotaciones como del más bueno, como más positivo, más favorable, por donde se levanta el sol. Entonces, eso determina muchas cosas, cómo se orientan las casas, con la puerta hacia el este, la dirección en las que se dan las vueltas, que es la dirección hacia donde giran los astros. Entonces hay todo ese conocimiento de cómo son las cosas, de cuál es el orden de las cosas y es que emula dentro de esta normativa, digámosle, o de este sistema normativo mapuche.

Y con respecto al eje vertical, esa es la parte más interesante de lo que yo digo que hace emerger una imaginación astronómica, una retórica, un uso de imágenes cosmológicas que tiene que ver con lo que se llama, a partir de esta teoría de la cosmovisión, las plataformas cósmicas, cuando se habla del cielo, de la tierra, del infierno, digamos. Pero aquí en este caso estaríamos hablando del inframundo, y cuando hablamos del cielo no hay un cielo, hay cuatro. Entonces, ese conocimiento es el que quedó fijado, digamos, esa es la visión vertical del cosmos. Y eso me gustaría explicárselos un poco para que lo tomemos, desde ya, como conocimiento que es verdadero, se fijan. Cuando uno entra en estas temáticas hay dos opciones. Una es como verlo de afuera, como una curiosidad, algo interesante y, a partir de ahí, codificamos como entramos a entender estas sociedades y cómo son vistas de afuera y se les aplica las leyes y se lee desde nuestro paradigma racional de las ciencias, etc. Pero cuando uno lo ve desde adentro, estas formas de conocimiento son verdaderas, son prioritarias, digamos, son lo que conduce la experiencia. Entonces, esas cuatro plataformas cósmicas que yo les digo, el cielo, el meli ñom wenu, donde viven los seres que se les llama como dioses, hace treinta años se les nombraba así, los dioses del mapuche o los seres sobrenaturales, pero no es exactamente eso, no es una cosa de politeísmo. Y esto tiene que ver mucho con la influencia cristiana que se haya adoptado la imagen de Chaw Ngenechen como padre dios. Y ahí una discusión teórica muy grande, sobre si había una imagen anterior que se tradujo al equivalente dios o si ya existía esa imagen, porque la noción de un ser superior o un ser creador podría ser mediada por la traducción de los sacerdotes jesuitas, como también no, porque así mismo está Küyen, que es la luna, esta Wüñelfe, que es Venus, el lucero del alba. Como les decía, están asociados a colores. Y, bueno, qué es lo que los caracteriza, así como hay cuatro plataformas de cosmos, también existe una identidad cuádruple, por así llamarla, que están compuestos como una tétrada cada uno de estos seres del Wenu Mapu. Así se habla de Ñidol kuse, Ñidol fücha, Ñidol weche wentru, Ñidol üllcha domo, habrán escuchado alguna vez esto, me imagino en las ceremonias. Entonces se les invoca, se les dirige a un aspecto determinado o a los cuatro de cada uno. Lo mismo Küyen kuse, küyen fücha. Y ese kuse y fücha no es derechamente como quien dice viejo o vieja, sino que es con más cariño, como viejito, viejita. Entonces ese viene a ser el componente de esas deidades llamémosle, o seres espirituales sería más correcto llamarles, asociados a la creación, etc. Cuando se hacen las rogativas, cierto, se dirigen hacia el Wenu Mapu todas estas rogativas. Entonces hay una comunicación constante y por eso cuando se escribió esto de la cosmovisión se hablaba de que estas plataformas están superpuestas. Si nosotros estamos aquí en este plano que es el Mapu, igual estamos en comunicación con el Wenu Mapu, en momentos preferentes como en los sueños es donde uno puede viajar, por así decir, o acceder a estos conocimientos o entrar en contacto con estos seres, que también pasan a formar este panteón, entre comillas, que son los ancestros. Por eso hay un culto a los ancestros como se le llamaba antiguamente, que sería la base de la religión mapuche. Entonces, al estar superpuestos, nosotros estamos aquí pero estamos en una comunicación constante y el hecho de hacer los ritos o las ceremonias, tiene que ver con dar las condiciones propicias para que esta comunicación sea efectiva. Y es ahí donde la machi cumple el rol principal como intermediaria entre esos seres o deidades, y nosotros, que estamos acá, la gente. Bueno, y así es como están estos seres del Wenu Mapu, que habrían sido los que crearon las cosas, cierto, y en el caso de la Luna, la que permite los nacimientos de los niños, la que hace brotar las hierbas. Y también hay otros seres que pueblan el Mapu, digamos, que somos nosotros los humanos, no somos el pináculo de la creación, hay muchos otros: los animales, las plantas, los ríos, las montañas, y todo tiene vida, todo está dotado de una energía que lo anima y es ahí donde reside este tratamiento diferencial con el mundo. Estamos más acostumbrados a cómo se trata occidentalmente las cosas, de una manera absolutamente focalizada en su materia, donde un río se puede mover y se puede canalizar o se puede secar, una montaña se puede talar. Bueno, acá no es así, justamente porque hay una relación constante con todos estos seres, que están vivos, que están animados. Por lo tanto, se exige un tratamiento respetuoso y ese vendría siendo el pilar de la cosmovisión o de lo que estamos llamando cosmovisión, como lo ha escrito una persona que es düngulmachife que se llama Juan Ñanculef, que él ha escrito sobre filosofía, sacó un libro el año antepasado donde él explora lo que tiene relación con el mapuche kimün y además habla de cosmovisión y ocupa este concepto también***. Y él habla del respeto como la energía fundamental del ser mapuche, así se estructura el mundo mapuche. Entonces eso ya es, como quien dice, una revolución tan grande para cómo entendemos esto, siempre está la imagen del mapuche guerrero y en constante belicosidad, etc., y más allá de todos los calificativos que se fueron produciendo durante el siglo XX, porque antes de eso no fue. Antes que este país se independizara había un tratamiento de respeto, cuando se hacían los parlamentos, era un trato de iguales, se reconocía la soberanía y la independencia del país mapuche como se le llamaba. Y a partir de ahí se fueron elaborando una serie de imágenes donde el otro era bárbaro, borracho, primitivo, etc., una serie de cosas que no le hacen ninguna justicia a la realidad, porque si uno entiende la cultura mapuche como estructurada desde el respeto y se da cuenta de cómo son estas relaciones con los otros seres, con el medio, con la gente. Un sinónimo de respeto, por ejemplo, es chetun, que es tratarse como la gente, literalmente. Entonces es muy diferente al trato que se da entre las personas y entre las personas y el resto de los seres del mundo aquí en la sociedad occidental. Entonces, ¿por qué es importante entender esto? Porque si uno sabe que el río tiene vida, si uno sabe que la montaña tiene vida, que los árboles tienen vida, no va a llegar y talar todo. Y ahí empiezan los problemas con toda esta industria extractivista y capitalista que no lo conceptualiza así, no se ve así. Entonces no hay problemas, digamos, con talar todo y poner pino. Pero desde la cultura mapuche se sabe que hay Ngen, que hay un espíritu dueño y que hay que tener un tratamiento respetuoso con estos Ngen. Por eso son cosas importantes de ponerlas, digamos, en escena, que no estén tapadas y menos mistificadas, porque el discurso de la cosmovisión también tiene esos peligros que es caer en una especie de mistificación cosmológica, más desde el discurso de lo new age, donde se ve como algo curioso.

Pero no es tan eso, si bien también tiene mucho de espiritualidad, pero mucho más concreto y pragmático, y que parte del reconocimiento de la existencia de estos otros seres que están, que son importantes, que rigen, que mandan sobre los elementos. ¿Qué pasa cuando uno no tiene un tratamiento respetuoso? Se mete solo en un problema, porque los Ngen sí tienen y están dotados de poderes. Entonces, por ejemplo, si uno se mete al río sin pedir permiso al Ngen del río, se puede ahogar. Si uno no pide permiso al Ngen de la montaña para cortar lo que necesita para su subsistencia de madera y en vez de eso saca todo, lo más probable es que también reciba algún tipo de castigo. Y eso se sabe. Por eso la gente tiene un tratamiento respetuoso cuando va la montaña, va con silencio para escuchar, porque estos seres tampoco son inertes, sí están vivos hablan. Entonces ahí es donde la gente mapuche sabe y habla con todos los elementos, habla con los árboles, habla con los animales, habla con las aves, y saben que ellos también nos están hablando. Entonces, hay que saber escuchar y lo primero que hay que hacer es callarse, generar respeto, hay que saludar. Entonces, reconocer la existencia de todos estos seres es, como quien dice, el puntapié inicial. Y, a partir de ahí, esa energía fundamental que es el respeto o yam, como le llama Ñanculef, empezaría a estructurar todas las cosas, porque si hay un orden, que nosotros podríamos decir de la naturaleza o este que se entiende como el ad mapu o la forma de las cosas,ese orden solo iría dirigiendo como es la manera óptima. Pero si nosotros estamos constantemente apresando esto y no lo dejamos expresarse, con una mentalidad errónea sobre como relacionarnos con las cosas, va a haber muchos problemas, digamos. Entonces eso que se llama conflicto mapuche no es tal. Lo que estamos viendo es una relación diferente con el medio, impuesta por la colonización y que acarrea muchos problemas. Cuando la gente decide, cierto, recuperar territorio, como es el discurso de la CAM, en que se enarbola a partir de la cosmovisión muchas de sus propuestas, porque ellos hablan de la recuperación territorial para que el cosmos mapuche vuelva a reproducirse. Entonces, esa es la deriva política, diríamos, que tiene este discurso cosmovisional que, como les decía, nace de un trabajo antropológico, nace de una cosa científica y ahora termina alimentando estos otros proyectos que le hacen mucho juicio a lo que está contenido ahí. Por eso es tan potente el discurso de la cosmovisión. Pero, como les digo y a modo de cierre, es una cosa que hay que entenderla o tratar de entenderla en sus propios términos. Y parte de ese tratamiento respetuoso. Y parte de este reconocimiento de los seres. Como yo les digo, del Wenu Mapu y también de aquí, que muchas veces no son visibles, aunque los mismos Ngen se dejan ver no sólo en los sueños, sino también en una montaña, el Ngen wingkul, digamos, puede aparecer como un animal fantástico o puede aparecer como una persona derechamente, o el Ngen ko, del agua, puede aparecer como un sapito. Entonces, uno sabe y ahí uno empieza a reconocer, a pedir permiso, a saludar, a hablar. Y eso sería el fundamento de eso que llamamos cosmovisión. Así que, como les digo, tiene también este problema político que se desprende. Y va a ser muy interesante saber o darse cuenta que ya instalado este discurso de la cosmovisión tiene todas estas posibilidades de alimentar los sueños, digamos, de autonomía, incluso. Y ese es el camino que debiese seguir. 

* Exposición del antropólogo Andrés González en el conversatorio desarrollado en el marco de la Segunda Jornada Solidaria de Tatuajes. Por una Infancia Libre y Sin Represión en Wallmapu. Organizada por la Colectiva Las Kabras. Sábado 02 de junio de 2018. Cobertura y registros de audios en Radio Inkieta.

** Grebe, M.E., Pacheco, S. y Segura, J. (1972). “Cosmovisión mapuche”. Cuadernos de la Realidad Nacional, nº 14, págs. 46-73.

*** Ñanculef, J. (2016). Tayiñ Mapuche Kimün. Epistemología mapuche, Sabiduría y conocimientos. Uchile Indígena.


Las opiniones y aseveraciones explicitadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor de la exposición y no representan necesariamente la línea editorial de la página web www.programapichikeche.cl

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