Comunicar sin Dañar: la cobertura y tratamiento mediático a temas que involucran a niños, niñas y adolescentes*

Imagen obtenida en www.focosocial.cl

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Entrevistadora (E): Este es el primer foro organizado por la radio Juan Gómez Millas de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, y lleva como título “Comunicar sin Dañar”. Para conversar sobre este tema, tenemos a dos invitadas: Pamela Sepúlveda y Rosmary Ramos, ambas fundadoras de Foco Social, una agencia de noticias especializada en niñez y adolescencia, que tiene como objetivo la construcción de una opinión pública que avance hacia una cultura de derechos que respete y fomente el ejercicio de derechos de niños, niñas y adolescentes (de aquí en adelante, NNA). Para que partamos podemos comenzar presentándonos. En el fondo, cuéntenos un poco cuál es el trabajo que realizan en Foco Social; desde cuándo vienen trabajando en temas de niñez y adolescencia.

Rosmary Ramos(RR): En primer lugar, agradecer el espacio que nos entregan en este foro para hablar de este tema que es muy poco visibilizado y es tan importante. Llevo 16 años trabajando en la promoción de los Derechos Humanos de la niñez, que considero son la base de la promoción de Derechos de todos nosotros. Cuando uno es pequeño y aprende cuáles son sus derechos, puede llegar a ser un ciudadano que transite la sociedad sabiendo cómo ejercerlos y cómo exigir que se hagan realidad. Y nosotros, a través de Foco Social, lo que intentamos es recuperar todas las noticias que se escriben sobre la niñez, y las que generan los propios jóvenes y niños y que no son publicitadas a través de los medios de comunicación. La idea es ponerlos en valor. Ponerlos en un lugar donde se note que los niños sí generan contenidos, que les interesan las comunicaciones, que sí tienen opinión, y poner su voz ahí a la vista de todos.

Pamela Sepúlveda (PS): A diferencia de Rosmary, cuando salí de la Escuela de Periodismo no trabajé en temas de infancia. Y cuando tú buscas un campo laboral donde sea significativo tu aporte a la sociedad, trabajar en Derechos Humanos te abre la oportunidad. Cuando estaba en la Escuela de Periodismo se problematizaba muy poco el cómo hacer periodismo desde esta perspectiva, es decir, el pensar las comunicaciones en términos que contribuyan a cambiar el mundo. Si estamos hablando de Derechos Humanos, ¿cómo es trabajar desde las comunicaciones los Derechos Humanos? Y nosotros con Foco Social nos quisimos hacer cargo de eso. Pero ni desde la academia ni desde el mundo social se valora el periodismo como herramienta de construcción de una sociedad más justa. Y desde la academia tampoco se valoran las experiencias provenientes de la sociedad civil. O sea, nos encontramos que en la universidad había mucho de esto de prepararte para ser periodista de medios, pero no para problematizar el periodismo en la perspectiva de la sociedad que queremos construir.

E: A modo más bien de paneo, ¿cómo es la cobertura mediática y el tratamiento periodístico que realizan tanto los medios como los periodistas de temas que involucran a NNA?

RR: Nosotros como Foco Social no tenemos un estudio sobre la cobertura mediática y el tratamiento periodístico que realizan los medios respecto a la niñez y adolescencia en Chile. Sin embargo, somos parte de la Red Andi, que es la Agencia de Noticias de Derecho de la Niñez que está presente en 13 países de Latinoamérica, y ellos en el 2012 hicieron un estudio transversal en estos países, incluyendo Chile, donde concluyeron que la cobertura que se hace de la niñez y la adolescencia se basa en lo policial. La niñez y la adolescencia sólo aparece en los medios cuando o han protagonizado un acto reñido con la ley o cuando han sido vulnerados gravemente en sus derechos. Lo que quiere decir que no son difundidas todas las vulneraciones de derechos. De hecho, la vulneración de derechos a NNA mapuche no se ve en ningún medio. Pero cuando se trata de abuso sexual y cosas del estilo, que lastiman la sensibilidad, bueno, ahí sí. Sin embargo, a nadie le importa cómo se siente la niña o su familia, porque ponen a la niña, a su familia, y todo el mundo se entera en qué colegio estudia, por ejemplo. O sea, la doble vulneración que hace la prensa de las víctimas es muy fuerte. Entonces, no hay un abordaje ético. De hecho, yo traje dos recortes de diarios y hay una diferencia que nosotros la hemos discutido, he conversado en esta misma universidad en foros y otros espacios, por qué usar el sinónimo de menores para referirse a NNA. No lo entiendo. Porque cuando tú hablas con un adulto no dices ‘y el adulto dijo’. Dices el nombre, de dónde es, pero jamás te refieres a su condición de adulto. Entonces, por qué cuando hablamos de NNA sí nos fijamos en su condición de menores. ¿Menores de qué? Porque tampoco nos damos el trabajo de decir menores de edad. Pero “menor de edad” no es sinónimo de niñez tampoco, porque tendrías que decir menor de 18 años, porque un señor de 62 años es menor que un señor de 80. Entonces, cuando se trata de niñez, las ambigüedades lingüísticas son mayoría.

E: ¿Y cómo deberíamos referirnos a ellas y ellos?

RR: Deberíamos llamar a los niños como NNA. Sin embargo, prefiero jóvenes antes que decir adolescentes, porque lamentablemente el grupo etário de los adolescentes, que va entre los 12 y los 18 años, es como ‘no, si ellos saben todo’. Como que tuvieran el mundo en sus manos. Y todos sabemos que es la parte más difícil de nuestras vidas. Entonces, creo que hay que pensar en los derechos comunicacionales desde los niños hasta la gente de 24, 25 años, porque es todo un grupo etário que queda fuera de la promoción de la comunicación, que queda fuera de la cobertura comunicacional. A nadie le interesan los temas que a ese grupo le afectan.

PS: Hay otro aspecto que tiene que ver con los medios de comunicación en Chile. Cuando nosotros estamos diciendo que hay grupos sociales que están invisibilizados en los medios, es porque hay un panorama mediático en el país que está determinando eso. La concentración de medios, que es un tema político, también está afectando el tema de la niñez y cómo se tratan los temas sociales. Este es un tema de fondo. Yo participo en una red de medios independientes/alternativos, que es la Red de Medios de los Pueblos, y si bien se tratan de mostrar los temas que los medios tradicionales no muestran, también existe este problema cultural que está arraigado en la práctica de la comunicación, que estamos insertos en una cultura que no respeta los Derechos Humanos y no sabemos hacer ese tipo de comunicación que sí los respete. Por ejemplo, nos encontramos con medios como El Ciudadano, Mapuexpress, radio Galáctica, entre otros, donde están problematizando y mostrando temas que nadie está visibilizando. No obstante, estamos reflexionando muy poco acerca de cómo hacerlo. Por ejemplo, el tema del lenguaje, o sea, el lenguaje crea realidad, nos decían en las clases. Y, efectivamente, tú al decir ‘menor’, es un “dato no menor”. Nosotros tenemos un video que se llama así porque no es antojadizo que no les digamos “menor”. El tema es que cuando tú normalizas el minimizar a alguien, a un sujeto social, tú ya comienzas a verlo como alguien que vale menos. Entonces, el tema es cómo, en tanto periodistas y comunicadores, estamos concibiendo la noticia y el sujeto protagonista o inmerso en esta, porque no es un objeto. Una vez conversábamos con una periodista de un canal de televisión y ella era muy feliz porque se sentía muy útil porque visiblizaba, ‘yo estoy mostrando lo que les pasa a los niños; yo estoy mostrando que hay niños que están siendo vulnerados en sus derechos’. Sí, eso es fantástico. Pero no da lo mismo cómo tú muestras eso. Tratar y mostrar un tema ya es un paso. Sin embargo, la manera en que lo estás abordando también tiene que ver con cómo le estás enseñando a la sociedad que mire a ese niño. Es muy distinto decir ‘esta niña está siendo víctima de una explotación sexual comercial’, que mostrarla como un objeto sexual, diciendo ‘ah, esta niña se prostituye’. Tú puedes no decir su identidad, ‘ya, sí, estoy respetando el código de ética del colegio de periodistas’, pero resulta que le estoy haciendo la toma en la calle donde vive o afuera de su colegio. Es decir, es absolutamente identificable. Entonces siempre estamos vulnerándolos igual. Sólo estamos cubriendo algunas cosas que, por ejemplo, nos señala el código de ética o que nos dice el sentido común. Pero creo que hay que ir más allá.

E: Lo que tú señalas Rosmary, de este tratamiento que se les da más bien desde un punto de vista policial, pasa algo muy similar cuando se cubren catástrofes medioambientales. Hemos visto casos como el del terremoto de 2010, donde una cobertura periodística en Iloca expuso a Víctor Díaz, conocido mediáticamente como el Zafrada, ante miles de espectadores, donde el relataba cómo había quedado esta localidad y posteriormente fue invitado a matinales y se le realizó muchísimas notas de prensa en relación a las características de este niño. Entonces, quiero preguntarles ¿cómo se acentúa esta vulneración de derechos en situaciones de catástrofe?

RR: Acá tengo un documento del Consejo Nacional de Televisión (de aquí en adelante, CNTV), donde claramente especifican que no se debe entrevistar a niños en situaciones de catástrofe, que no se debe mostrar a niños con rostros de angustia. Para bajar los niveles de angustia en un niño, tú no puedes mostrar un incendio, un terremoto y el rostro de niños angustiados porque eso le va a provocar angustia a otro niño que lo esté mirando. Eso está escrito. Esos cuidados no son ajenos a los canales de televisión y a los medios en general. En el 2006, para construir el Comunicar sin Dañar, que es un primer acercamiento hacia el lenguaje de derechos y las comunicaciones, preguntamos a 25 periodistas de distintos medios tradicionales y la mayoría tiene un código de ética y en la mayoría se expresa que este tiene relación con la niñez. Pero cuando uno ve el tratamiento, tú dices ‘si tienen el código y lo leyeron, ¿por qué no lo aplican?’. Es raro. No es que no exista, sino que hay una suerte de, como decía Pamela, naturalizar ciertas cosas, como la violencia. Entonces, falta desnaturalizar la violencia que generan las comunicaciones. Los periodistas alegan mucho respecto a la libertad de expresión. Pero la libertad de expresión también es una libertad que tú no puedes ejercer al margen de las libertades de otro, o sea, tú libertad de expresión no puede ser superior a la libertad de un niño, de mantener su derecho a la dignidad. Lo que pasó con Zafrada, si sus padres hubiesen tenido idea de las acciones legales que ellos podrían haber efectuado, el canal no habría podido publicitar esto. Podrían haber puesto una queja porque ningún niño puede ser expuesto por ley a ese tipo de escarnio público. Porque ese escarnio público que se origina por no decir bien la palabra frazada, termina haciéndolo famoso. O sea, para qué vamos a poner como ejemplo a Cristóbal que la prensa le puso Cizarro, que no solamente lo expuso, sino que también lo violentó. Entonces, ahí hay una falta de mirar a los niños como un legítimo otro. Como dice Maturana, son un legítimo otro, no son personas en construcción, son personas. Distinto es que nosotros no lo queramos reconocer y no queramos hablar con ellos de igual a igual. Pero de que lo son, lo son.

E: ¿Ustedes tienen conocimiento de que, por ejemplo, al CNTV llegan denuncias cada cierto tiempo en cuanto al tratamiento noticioso que se le da a temas de la niñez?

RR: El CNTV recibe diariamente muchas denuncias que tienen que ver con temas de infancia. Por suerte la denuncia ciudadana ha ido en aumento. Antes todo el mundo decía ‘prostitución infantil’, como si ese fuera el nombre. Se hizo un trabajo muy fuerte desde las organizaciones que trabajan con el tema de la explotación sexual infantil para hacerles entender a los medios de comunicación que una niña que vive la violencia sexual no es que haya decidido un día ‘oh, qué bonito está el día, me voy a salir a prostituir’. Eso no pasa, nunca ha pasado ni va a pasar. Una niña o un niño que están en un mundo de violencia sexual, es porque hay adultos que están ejerciendo vulneración. ¿Pero qué sucede con el CNTV? Estuve leyendo la normativa del Consejo para entender por qué, a pesar de tantas quejas, los medios no cambian la forma. Y resulta que el CNTV tiene un mandato y ese mandato habla que las sanciones a un canal pueden ser acumulativas. Entonces, si son acumulativas, los canales deben estar pagando una millonada por la cantidad de veces que vulneran los derechos de los niños. Una periodista amiga de un canal, me comentó que ellos sí reciben las denuncias y que la editora periodística en su escritorio tiene un alto número de quejas del Consejo. Pero ahí se siguen acumulando, llegan y las pagan, les da lo mismo. En realidad, no tiene que ver con la sanción. Una, porque las sanciones son bajas en términos monetarios. Dos, porque los niños a los cuales se les vulnera sus derechos no tienen a nadie que los defienda. Insisto, no es cualquier niño a quien se le vulnera sus derechos, no son niños de sectores económicos altos. Entonces también depende de qué estrato socioeconómico proviene el niño, no son todos los niños iguales, lamentablemente.

PS: Además, el CNTV, como bien lo dice su nombre, es sólo de televisión. ¿Y qué pasa con las radios?, ¿con la prensa escrita?, ¿con la web? Existe un vacío de vigilancia ética. Y el colegio de periodista al no tener tanta potestad, porque la perdió en Dictadura, también queda muy abandonado respecto a ese tema. Pero lo que quería comentarles es que visualizáramos la Convención Internacional de los Derechos de los Niños. En la Convención se señala que es el Estado el principal garante, pero también habla que los medios de comunicación tienen un rol importante. Entonces, cuando tú preguntas cómo debería ser el tratamiento en situaciones de catástrofes, creo que debemos tener presente el principio del interés superior del niño señalado en la Convención. Por tanto, tú también tienes un rol como ente de la sociedad y tienes el deber de proteger a ese niño o niña. Los periodistas no nos detenemos mucho a reflexionar sobre este tema, sino que nos concentramos en cómo vender la noticia, para que la vean, la lean, la escuchen. Entonces, creo que el tema tiene que ver con prioridades. Y en nuestro código ético interno, debería ser el respeto de los derechos de las personas que están viviendo situaciones no sólo de catástrofe, sino que incluso respetar los momentos de dolor que experimentan en distintas situaciones. Es una noción de sentido común y de respeto del otro. Mucho más si son NNA, porque además tienen una condición distinta frente a esta sociedad que desarrolla una suerte de depravación y una depredación cuando estamos hablando del concepto de noticia, de lo espectacular. Pero hasta qué nivel tenemos que recurrir a eso. Porque no hacemos el ejercicio de pensar cómo hacer un periodismo respetuoso de los derechos de los demás.

E: Además de los medios de comunicación tradicionales, hoy tenemos el tema de las plataformas digitales. Los llamados “virales”, que este último tiempo los medios de comunicación se agarran de ellos para crear notas y artículos periodísticos. Estos últimos días anduvo circulando el video de Mario Rivas, conocido como ‘el niño del palo’, que posteriormente fue invitado a los matinales de Mega y de Chilevisión. En Chilevisión lo que hicieron con Mario es que Pamela Díaz le comienza a hablar todo el rato en el oído para que cuente un chiste subido de tono. La imagen en sí es súper violenta. Entonces, la pregunta es ¿están los niños más expuestos por el tema de los virales y las plataformas digitales?, ¿y de qué manera esto les afecta?, ¿de qué manera se vulneran aún más sus derechos, ya no sólo en los medios de comunicación, sino también en las plataformas digitales?

RR: No puede responderte eso porque no hay estudios, son fenómenos que recién están surgiendo. Nosotros sólo tenemos aproximaciones respecto a este tema. Y la verdad que en este caso particular hay un tema, en primer lugar, en que los padres pudieron evitar que esto llegara al matinal o mediar esta viralización. Creo que ahí debiera haber un cuidado más familiar. No me imagino al Estado regulándolo todo. Pero respecto de la exposición de los niños, sobre todo en los matinales, el CNTV ha dicho que estos son los programas televisivos más vulneradores de derechos, sobre todo de la dignidad humana. A los matinales no les importa los derechos ni de los niños, ni de las mujeres, ni de los discapacitados. Y esto no solamente lo vemos con este niño, lo vimos con el caso de Nabila Riffo donde hicieron lo que quisieron. Los matinales, para el CNTV, son espacios muy vulneradores, donde el principio básico de ellos es la espectacularidad y no la sensibilización, es la farandulización, es la banalización de la niñez. Entonces, llevan a este niño porque es un show, que todo el mundo dice ‘ah, mira qué lindo’. Pero, insisto, hay una mamá, un papá, alguien que podría haber evitado que se produjera. No obstante, también sabemos que la televisión es muy fuerte, es un catalizador muy importante socialmente, si saliste en la televisión eres famoso. En ese sentido, es muy difícil que los niños no quieran aparecer. Pero creo que hay un desafío que traen las nuevas tecnologías, que nosotros a través de Foco Social y con muchas organizaciones de la sociedad civil estamos promocionando, que es aprovechar la tecnología para que los chicos generen sus propios contenidos. La tecnología permite que los niños generen sus propios programas y los difundan. Este es un desafío importante para los comunicadores, enseñar a comunicar, enseñar a recibir, a generar contenido, abrir espacios de contenidos. Por otro lado, invitan a este niño a un matinal, y la marcha por los derechos de la niñez fue el sábado y asistió muy poca gente. Y los pocos medios que la cubrieron, lo hicieron como que era gente que salía a marchar por los niños del Sename. No existen los niños del Sename, no son del Sename. Esa marcha era a favor de todos los niños.

E: Pasa algo interesante, porque justamente en el caso de Mario, la mamá estaba ahí y, de hecho, fue parte del matinal del Mega. Y ella y Mario estuvieron 45 minutos al aire. Y la mamá decía que el sueño de Mario había sido llegar a la televisión. Entonces, ¿qué pasa cuando son los mismos padres los que avalan que los niños vayan a la tele y que se expongan de ese modo?

RR: Hace 27 años se ratificó la Convención y aún no tenemos una ley de protección integral de derechos de los niños. No existe una ley que defienda a todos los niños, que defienda a un Mario a que no se le exponga a pesar de que la madre lo autorice. Si tuviéramos una ley de protección integral de derechos, estaríamos hablando de otras cosas.

PS: Uno tiende a culpabilizar a la madre o al padre porque se dice que son los responsables directos de ese niño. Sin embargo, esto también es reflejo de una sociedad que ignora sus derechos, que ve en los medios de comunicación este reflejo del éxito. Tenemos que pensar que la tarea como comunicadores va más allá de informar, también tiene que ver con educar en derechos. Cuando tú hablas de los NNA como sujetos de derechos desde la Convención, tú no estás hablando sólo que son sujetos de protección, sino que son actores sociales y, en tanto que tal, también tienen voz. Habría sido interesante que en ese matinal invitaran a este niño pero no con la idea de ridiculizarlo, sino como sujeto de derechos con su propia opinión respecto a las cosas que le afectan. Y eso es lo que queremos relevar. Nuestro rol como comunicadores no es sólo hacer circular la información, sino también a quién le damos el micrófono y de qué forma se lo damos.

E: ¿Existen instancias reales para que los NNA se expresen y sean escuchados? Lo comento particularmente por el caso de la discusión parlamentaria sobre la ley de identidad de género.

RR: La instancia que se ha ido institucionalizando, y que este año ha tenido bastante difusión, es el “Yo Opino”. Esta es una encuesta que se hace a través de los colegios que te permite llegar a un grupo más amplio de niños, pero también hay que tener presente que son sólo los niños escolarizados. Si un niño no está escolarizado no podrá expresar su opinión. Y esa opinión es la que llega al Ejecutivo, y desde ahí se elaborará algo para difundirlo a los otros poderes. Pero que exista un espacio en el poder judicial o en el legislativo o en cualquier otra instancia, no hay.

PS: Pero sí a nivel no gubernamental se han estado generando algunas iniciativas. Nosotros estuvimos apoyando a radio Acuarela en La Pintana, que es una emisora que levantó una ONG y que era de NNA. Estuvimos apoyando a un grupo de entre 10 a 18 años. Y todavía hay algunos que siguen en las comunicaciones. También está la radio de la ONG La Casona, donde hay varios programas que se están realizando. El tema de la de la comunicación y el derecho a la comunicación de NNA tiene que ver también con fomentar su participación y su protagonismo. Claro, podemos pasarles el micrófono y preguntarles su opinión respecto a un tema determinado, pero también ellos tienen otra manera de contar su propia realidad y a quién ellos le pasan el micrófono. Es distinto que una dupla de reporteros juveniles salga a reportear un evento, porque también será distinto a quiénes le van a preguntar. Sin embargo, esos espacios recién están emergiendo. En las plataformas de internet existen, por generación espontánea, espacios de expresión, y se puede ver como se multiplican los videos, los youtubers. Porque viven en un mundo donde, como no los toman en cuenta los adultos, ellos comienzan a apropiarse de estos nuevos espacios. El tema es cómo nosotros, dentro de nuestros espacios, también les generamos la posibilidad de validarlos como ese otro interlocutor.

E: Lo último que les invito a comentar, para que lo tengamos como tips o concejo, tiene que ver con el tratamiento mediático en casos de pedofilia. Porque nos estamos enfrentando a casos donde, por ejemplo, El Mercurio en el año 2006 tituló “Niños retrasados declararán contra cura en el marco del caso Cotolengo”. Si nos pueden hablar brevemente de ciertos tips en cuanto al lenguaje y el tratamiento que ustedes han podido identificar para realizar cobertura o tratamiento periodístico que no vulnere los derechos de los niños y que seamos respetuosos.}

RR: A raíz de la crisis del Sename, quiero ser bien clara que lo primero que debemos hacer para no ser vulneradores es tratar todos los temas de infancia con la misma seriedad que tratamos los otros temas. Tú pusiste como ejemplo la pedofilia. La pedofilia no es un individuo que abusa de un niño. No. Es un fenómeno. No hay un tipo pedófilo, sino que tiene distintas manifestaciones que nosotros no conocemos. La que está al interior de la familia, fuera de la familia, en distintos contextos. Por lo tanto, si tú pretendes ser un periodista responsable, más allá de dar cuenta de lo que le pasó a un niño o niña en particular, sería bueno que investigaras, por ejemplo, qué está haciendo el Estado para implementar mayor reparación psicológica para la niña y la familia que ha sufrido la vulneración. Nadie dimensiona el daño psicológico de la niña o niño y de su familia. Entonces, el punto no está en si x niña o niño fue violentado sexualmente por una persona, sino qué está haciendo el Estado por preocuparse de todas las víctimas de violencia sexual. Cuál es el trabajo de la justicia. Cómo fallan los jueces. Cuáles son los tipos de castigos que preponderan, si realmente los pedófilos cumplen o no la prisión efectiva. O si realmente los fiscales están aplicando el enfoque de derechos o si los abogados defensores de los niños están realmente preocupándose del caso. Si quiero hacer un tratamiento de temas de vulneración de la infancia, me tengo que dar cuenta del hecho más allá de lo puntual. Hay un contexto cultural, hay un contexto político que permite que eso suceda. En cuanto al tema del Sename, nosotros llevamos muchos años como organización diciéndoles a los periodistas, a los compañeros que investiguen. Y nunca nos tomaron en cuenta.

PS: creo que el tips más claro es salir de la espectacularización, o sea, el niño no es un espectáculo. Y si está sufriendo, menos aún. Como dice Rosmary, hay que ir al contexto, y que se problematice más allá del hecho puntual. La noticia no es sólo lo que está brillando. Y, por otra parte, cómo nosotros, como periodistas, estamos tratando a esa persona. Una cosa es lo que decimos de él y otra es cómo lo tratamos. Yo no puedo tratar al niño que ha sufrido una vulneración como trato a cualquier otra persona, sin una empatía, sin alguna consideración. Creo que debemos humanizarnos un poco más, sobre todo si está sufriendo, si está experimentando una situación difícil. No nos olvidemos de eso.

*Entrevista producida por la radio Juan Gómez Millas y emitida desde el Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Entrevistadora: Bárbara Barrera. Audio disponible en Foco Social.

Las opiniones y aseveraciones explicitadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de las entrevistadas y no necesariamente representa la línea editorial de la página web www.programpichikeche.cl

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